Cómo seguir el tráfico que está comprando
Tarde o temprano, la mayoría de los equipos añade un canal de pago, y comprar tráfico cambia la forma de leer cada métrica, así que la compra merece una sección propia. Cuando compra tráfico, el sentido del seguimiento se desplaza: ya no mide únicamente lo que gana su sitio web, sino que comprueba si el tráfico que compra hace lo que prometía la factura. Bien hecho, seguir una campaña de compra es sencillo; mal hecho, la compra corrompe en silencio los mismos informes de los que depende, y muchos equipos no lo advierten hasta que un trimestre de datos se ha reblandecido.
Empiece por aislar la compra. Dé a cada campaña de compra sus propias etiquetas UTM y, cuando pueda, su propio contenido de aterrizaje, para que el tráfico que compra nunca se mezcle con el orgánico en sus métricas. Muchos equipos se saltan este paso, y muchos de ellos ya no pueden distinguir qué visitas vinieron de la compra y cuáles de la búsqueda: un error que ha costado más de un mes limpio a más de un equipo. Una vez etiquetada la compra, puede responder a la única pregunta que importa: ¿se comporta el tráfico que compra como el resto de su audiencia, o ha arrastrado las medias hacia abajo?
Después, siga la compra frente a su propia línea de base, no frente al panel del vendedor. El informe de un proveedor siempre favorecerá al tráfico que vende; su analítica no tiene ese incentivo, y puede confiar en ella. Compare la interacción, la geografía y la conversión de la campaña de compra frente a una semana normal, y podrá ver en minutos si la compra es real. Muchos vendedores baratos suspenden esta prueba de inmediato —la compra dispara el recuento de sesiones y nada más—, y un proveedor cuya compra aguante frente a su línea de base se ha ganado el siguiente pedido. Muchos equipos que siguen la compra de este modo pueden descartar a un mal proveedor antes de la segunda factura.
Aquí es también donde se encuentran la compra honesta y el seguimiento honesto, y donde muchos equipos por fin confían en sus propias cifras. Si un proveedor no puede mostrar el tráfico que compra dentro de sus propias métricas, esa compra no merece la pena seguirla, porque no sobrevivirá a un filtro. La compra que merece la pena hacer es la compra que puede medir —sesiones reales, etiquetadas, reportadas frente a su línea de base—, de modo que cada campaña que compra tenga una cifra que pueda defender y un proveedor que se haya demostrado a sí mismo.